Chico Linares

Chico Linares

Cádiz

 


Jesús María Linares Loaiza, "Chico" Linares, nació en Cádiz el 4 de abril de 1958. Fue un integrante más de esa estupenda de hornada de jugadores salidos de la Tacita de Plata en la década de los 80. Era uno de los típicos defensas de la escuela gaditana. Siempre tuvo en el centro de la zaga cadista, cuyos colores defendió durante muchos años como ahora veremos.
Se crió como futbolista en el Cádiz C.F., desde siempre. Fue como escalando distintas secciones del club amarillo hasta que en la temporada 78-79, de la mano del técnico Olsen llegó su gran momento, su debut en con el primer equipo, algo para lo que se había estado preparando toda su vida y que era su mayor ilusión. Y no pudo ser más afortunado, pues vio como el 29 de octubre del 78 el Cádiz conseguía un 0-5 en Baracaldo, marcando además él uno de los goles del triunfo cadista en tierras vascas. Sin duda un día inolvidable para el gaditano. Su primer partido ante el que fuera su público durante muchos años fue 7 días después, de nuevo en una victoria cadista, esta vez sobre el Osasuna por 3-1. Sus actuaciones debieron ser muy satisfactorias porque su técnico lo utilizó prácticamente en todos los partidos hasta el final de temporada, comenzando así su carrera profesional que estaría siempre muy ligada al Cádiz. La historia de Chico en el Cádiz está ligada a buenos y malos momentos. Sin duda uno de los peores, salvando los descensos del equipo hasta la Segunda Divisón B fue su marcha por la puerta de atrás al Recreativo de Huelva. Y es que Chico fue otro de esos jugadores que vio salpicado su nombre por su vida fuera del campo. Tenía fama de juerguista y problemático, y así los técnicos decidieron considerarlo prescindible, por lo que se marchó al Recreativo de Huelva en la temporada 83-84.
Pero poco después la historia le daría la razón, y volvió al equipo de su corazón tres años después, para quedarse hasta que colgara las botas justo ocho años después.

Chico Linares comenzó su carrera como técnico en la temporada 95-96 en el desaparecido Manchego, al que llevó, contra todo pronóstico, a la liguilla de ascenso a Segunda División A. En la temporada siguiente cumplió su primer ciclo en el Cádiz, al que llegó en diciembre, con un equipo roto y que estaba más cerca del descenso a Tercera que de la promoción a Segunda. Fue
una pena. El Cádiz hizo una excelente segunda vuelta y, de haber dispuesto de dos o tres jornadas más se habría colado entre los cuatro primeros. Sorprendentemente ese año no fue renovado por el club, y marchó al Mallorca B, donde consiguió su primer gran éxito como entrenador. Y es que gracias a él, el filial mallorquín consiguió su primer y único ascenso a Segunda División A, en la temporada 97-98. En la 98-99 continuó al frente de los benjamines bermellones, pero no pudo terminar la temporada, y el club mallorquín volvió a Segunda B. En la 99-00 fue la cabeza visible del proyecto de ascenso del Cádiz, que al final terminó siendo la peor de las que ha escrito el club en sus siete años de historia. Chico tampoco terminó la temporada y el club salvó la categoría faltando sólo tres partidos.
Su última aventura en un banquillo ha comenzado en enero de este año(2001) donde se ha hecho cargo del San Fernando, al que ha conseguido mantener en Segunda B siendo uno de los equipos menos goleados de toda España.



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